Dispossesions in the Americas

Dispossesions in the Americas

  • Inicio
  • Explorar
  • Autores
  • Sobre
  • Arte
  • Cuerpos
  • Planes de Estudio
  • Herencia Cultural
  • Mapas
  • Territorios
Volver a Explorar

Leyendo en Inglés

Narrativa

Who Can we Be, Who Can we Become, After all this Blood: An Embodied Philosophical Pursuit of the Potentiality of the Marginalized’s Capacity for Coherence, for Survival, in the Wake of Colonial Rupture

  • Roebke, Gwendalynn

Publicado: 2024

***Amazonía***
2016
Natural dyes and acrylic on *llanchama* (tree fiber parchment)
Santiago Yahuarcani (Pucaurquillo, Loreto, Peru, 1960)

Amazonía 2016 Natural dyes and acrylic on llanchama (tree fiber parchment) Santiago Yahuarcani (Pucaurquillo, Loreto, Peru, 1960)

Narrativa

¿Quién puede Ser, quién puede Devenir, tras toda esta sangre?: Una indagación filosófica encarnada sobre la potencialidad de la capacidad de coherencia y supervivencia de los colonizados a raíz de la ruptura colonial

  • Roebke, Gwendalynn

Publicado: 2024

***Amazonía***
2016
Tintes naturales y acrílico sobre *llanchama*
Santiago Yahuarcani (Pucaurquillo, Loreto, Perú, 1960)

Amazonía 2016 Tintes naturales y acrílico sobre llanchama Santiago Yahuarcani (Pucaurquillo, Loreto, Perú, 1960)

Resumen

¿Qué se “fractura” en una persona cuando se encuentra bajo una presión intensa? ¿Qué nos sucede a nosotros y a la concepción que tenemos de quiénes somos y de cómo nos ven los demás, bajo las condiciones impuestas por el colonialismo y el despojo? ¿Acaso una persona “pierde” solo la razón o es su historia la que desaparece? ¿Se convierten en una víctima desconocida de la supresión, con una identidad dispersa a través del tiempo, o se afecta únicamente su sentido de agencia? El objetivo principal de este trabajo es argumentar que existe una interconectividad intrínseca entre la mente (tanto fisiológica como construida), el sentido de agencia de un pueblo, su identidad y su capacidad narrativa, y que esta interconectividad puede entenderse como una “coherencia” unificadora. Aunque a menudo nos contentamos con discutir la agencia, la narratividad y la identidad sin considerar la mente, y viceversa, pienso que deberíamos prestar más atención a la naturaleza holística de la mente y el ser. Es en este holismo donde surge la necesidad de un marco filosófico crítico de coherencia MAIN (mente, agencia, identidad, narrativa). El objetivo de este trabajo es investigar el sistema interconectado de coherencia MAIN que he esbozado y analizar, a través de sus rupturas, las consecuencias particularmente dañinas del despojo colonial violento.

Introducción: ¿Qué es importante para nuestra supervivencia? La coherencia

“— lo que importa en la supervivencia es la identidad” (David Lewis, Survival and Identity)

Me parece que el discurso de David Lewis sobre la identidad1 y, por tanto, sobre la supervivencia, resulta incompleto e insuficiente para abarcar todo lo que somos y todo lo que llevamos dentro como personas humanas.

Existe una especie de “muerte en vida” que pueden padecer las personas humanas que no forma parte del discurso de Lewis. Un caso de esta “muerte en vida” puede encontrarse en el sentimiento de “mata al indio, salva al hombre” que subyace a los actos de genocidio cultural del siglo XIX contra la población indígena en Estados Unidos. Aunque miembros de esta población “sobreviven”, persistiendo en el tiempo con sus “etapas-persona” conectadas de manera relevante y continua (algo imprescindible para Lewis), hay una ausencia crítica en el discurso. Las políticas estadounidenses de “mata al indio, salva al hombre” aplicadas en el siglo XIX provocaron una profunda desestructuración en el sentido temporal y espacial de las personas indígenas, dejándolas vivas pero incapaces de comprenderse plenamente a sí mismas o su lugar en el mundo.

Lo que la teoría de la identidad personal de Lewis echa en falta es un estudio sólido de lo que hace que las personas humanas sean íntegras, lo que las hace coherentes. Además de la identidad, la supervivencia de las personas humanas precisa de otros aspectos elementales para dar lugar a cierto tipo de unidad. En realidad, lo que importa en la supervivencia es la coherencia. Mi objetivo es convencerte de que esta coherencia consiste en el funcionamiento sincrónico entre identidad, agencia, narratividad y mente.

En este breve resumen, voy a:

1. Construir un marco filosófico para la coherencia y su relación con la supervivencia, basado en la medida psicológica del “sentido de coherencia” y adaptándola a este fin.

2. Articular la naturaleza de la “ruptura” en el contexto de la violencia y la imposición colonial.

3. Investigar cómo la ruptura colonial de la coherencia se manifiesta en el mero ser de las personas humanas colonizadas en lugar de supervivencias del devenir.

1. Construyendo un discurso sobre una coherencia de mente, agencia, identidad y narratividad (MAIN)

Los psicólogos utilizan la escala del “Sentido de Coherencia” (SOC, por sus siglas en inglés) del sociólogo Aaron Antonovsky2 para medir la resistencia de una persona ante el estrés. En la práctica, un psicólogo analiza las clasificaciones de los encuestados sobre la comprensibilidad, manejabilidad y significatividad de los estímulos externos y factores estresantes de su entorno. En el caso de la colonialidad y el despojo, resulta ventajoso aplicar una medida que evalúe la capacidad de una persona para hacer frente al estrés y al trauma prolongados.

Mente

La mente, puesto que depende de nuestro cerebro físico y sus interacciones con nuestros entornos y comunidades3, refleja nuestra predisposición inherente a la extensión. Al facilitar nuestras experiencias subjetivas4 del mundo, nuestras mentes asumen un papel más holístico. La mente tiene una importancia fundamental para la manejabilidad de lo que encontramos en el mundo, tanto en nuestra capacidad para conocerlo como para procesarlo fisiológica y psicológicamente. La mente, cuando también se considera holísticamente en un marco teórico ampliado, depende de nuestras relaciones no solo con otras personas, sino también con nuestro entorno en un sentido más amplio.

Mind (“Mente”), ilustración de Annan Timon

Mind (“Mente”), ilustración de Annan Timon

Agencia

La “agencia” se refiere a la capacidad de una persona para reflexionar conscientemente sobre sus deseos5 y creencias, a su voluntad de actuar y a su capacidad para planificar sus acciones futuras6. Nuestra agencia también es una cuestión de la manejabilidad de nuestros encuentros con el entorno y nuestras relaciones. Lo manejable que consideremos una situación o una relación depende de la confianza que tengamos en nuestra capacidad para actuar y planificar acciones futuras dentro del contexto indicado.

Agency (“Agencia”), ilustración de Annan Timon

Agency (“Agencia”), ilustración de Annan Timon

Identidad

La identidad se sitúa entre el concepto metafísico de la “identidad personal” y el concepto más fundamentado de la “identidad agencial”. Reducimos la “identidad personal” a la idea de que lo que hay en nosotros como individuos persiste y permanece de forma constante y supuestamente única a lo largo del tiempo. Definimos la “identidad agencial”7 como la relación social en la que una persona racional se reconoce a sí misma y busca ser reconocida como miembro de un grupo social determinado. Es importante destacar que la búsqueda de este reconocimiento por parte de un agente depende de las creencias que tiene sobre sí mismo y de las creencias de la sociedad sobre las características que determinan la pertenencia al grupo en cuestión. Nuestra identidad refleja nuestra comprensibilidad. Cómo persistimos en el tiempo y cómo los demás nos conocen a través de las categorías es una cuestión de ser comprendidos en las relaciones sociales y en nuestro viaje por la vida.

Identity (“Identidad”), ilustración de Annan Timon

Identity (“Identidad”), ilustración de Annan Timon

Narratividad

La narratividad retoma la idea de la “creación de sentido” o, mejor dicho, la generación de significado. En este caso, la narratividad se refiere a nuestra capacidad de dar significatividad a nuestras experiencias. A medida que vamos tejiendo narrativas, lo hacemos de manera que den sentido a todas las relaciones que mantenemos en y con el mundo. La función de la narrativa va más allá de la mera narración de historias y, en su lugar, actúa para crear una unidad entre lo que somos8, lo que creemos ser y el mundo en el que transcurren nuestras experiencias formativas9.

Narrativity (“Narratividad”), ilustración de Annan Timon

Narrativity (“Narratividad”), ilustración de Annan Timon

Para volver a una conversación sobre el cuerpo, es importante entender cómo la coherencia MAIN está contenida simultáneamente dentro y fuera del cuerpo individual. Nuestras mentes, aunque integralmente conectadas a nuestros cerebros autónomos, se ven fácilmente afectadas por factores ambientales y sociales externos. Nuestra agencia, aunque “autónoma”, está dictada por fuerzas externas y realidades materiales. Nuestras identidades, incluso consideradas desde un punto de vista metafísico, están determinadas por las influencias del mundo sobre nuestras finitas formas físicas. Y nuestra narratividad, a pesar de ser quizá el vínculo más abstracto, se manifiesta en el cuerpo como una forma de situar las formas físicas en su lugar, en relación con lo material, a través del relato.

Los problemas surgen cuando intentamos desmantelar la coherencia MAIN, la unidad del yo con el mundo. Cuando pasamos a pensar erróneamente que un solo aspecto de la coherencia MAIN es suficiente para sobrevivir, llegamos a ocupar una posición de muerte en vida.

2. Articulando las rupturas del despojo colonial

Cuando hablamos de la unidad, caemos casi inevitablemente en discusiones sobre la disonancia.

¿Qué significa que la “totalidad” se rompa?

La pregunta central es: ¿qué ES la ruptura que inflige el colonialismo y cómo afecta a la coherencia MAIN?

Recordemos la frase genocida “mata al indio, salva al hombre”.

¿De qué manera provocó la infame declaración de Henry Pratt—junto con las políticas que obligaban el ingreso de los niños indígenas en internados occidentalizantes y “civilizadores”10—la ruptura experimentada por las personas indígenas? La ruptura provocada por el colonialismo es una herida con muchas aristas dentadas. El colonialismo no solo aleja a las personas de las relaciones con sus tierras, sino que también las despoja de sus relaciones con el conocimiento y la cultura que mantienen entre sí. Unido a la excisión corpórea de su lugar, existe una excisión psicológica (y espiritual) adyacente. A este desarraigo físico hay que añadir el borrado forzado de su patrimonio cultural y la amputación de sus vínculos comunitarios en los internados coloniales. Cuando se “mata” solo al “indio” y se deja al “hombre”, se eliminan las conexiones y relaciones de la persona indígena con el mundo. Aunque el cuerpo físico supuestamente persiste en el tiempo, hay una pérdida, una ruptura, que trasciende el tiempo y plantea una consideración única.

Las rupturas del despojo colonial pueden articularse entonces como la extirpación y aislamiento forzados de los seres humanos de sus relaciones entre sí, de su entorno y de los procesos de producción de conocimiento. Esta extirpación, estas rupturas, siempre serán inherentemente corporales. Pero la naturaleza de esa aflicción puede variar mucho. El cuerpo se ve afligido por la ruptura colonial a través de la muerte, el despojo físico de la tierra y el despojo psíquico de la comunidad, y todas estas experiencias conllevan una violencia vivenciada.

Donde la comprensión de estas rupturas adquiere mayor profundidad es en la conversación sobre la coherencia MAIN y la escala SOC. En la ruptura que se produce en el caso “mata al indio, salva al hombre”, hay un daño multifacético. A primera vista, existe un trauma psicológico, que es donde una evaluación del SOC sería una medida adecuada. Pero los traumas de la ruptura en el despojo colonial van más allá del daño psicológico individual. En el caso presentado, las personas indígenas se ven forzadas a la incoherencia total, no solo dentro de sí mismas y de sus cuerpos individuales, sino en los contextos más amplios del mundo.

Los efectos de la ruptura colonial sobre la coherencia MAIN son:

(M) Un impacto en la capacidad de reconocer y gestionar la extensión de la mente en el entorno (una disolución de la mente holística).

(A) Una limitación de la capacidad de un agente para planificar y gestionar su propio futuro, y una restricción de la voluntad de un agente (la prevención de la libertad de movimiento y de acción).

(I) La incapacidad de nombrarse a uno mismo y sus relaciones dentro de la comunidad y la tierra fuera de las formas coloniales dominantes de conocer y nombrar; es decir, la incapacidad de comprenderse a uno mismo y sus relaciones con el mundo fuera de las formas coloniales de conocimiento.

(N) Una restricción de los tipos de historias que las personas son capaces de contar sobre sí mismas y el mundo, y del significado que extraen de ellas. La imposición de un conjunto limitado de narrativas.

El daño que se produce en la ruptura, la escisión, de la coherencia MAIN es un daño de seres fragmentados presentados y tratados como si fueran enteros. Sin una coherencia MAIN interconectada, las personas despojadas por el colonialismo se quedan estancadas en una supervivencia parcial. Si la coherencia es esencial para la supervivencia de las personas humanas íntegras, entonces lo que conlleva la supervivencia parcial es una especie de muerte en vida. Es aquí donde podemos ver una persistencia física sin unidad, y sin el potencial para devenir.

3. Cuestiones de Ser y Devenir, diferencias en la supervivencia ante la violencia colonial

Hemos llegado a otra línea de cuestionamiento apremiante.

  1. ¿Cómo afecta a nuestra supervivencia la fragmentación de la coherencia MAIN causada por la ruptura colonial?

  2. ¿Cuál es la diferencia entre la mera persistencia como persona parcial y una persistencia con posibilidad de autodeterminación?

Es a través de la investigación de estas cuestiones que podemos llegar a comprender las repercusiones de la coherencia interrumpida por la violencia colonial. Tal vez lo más importante sea que, al investigar esta cuestión, podemos empezar a ver el papel que desempeña la unidad y cómo esta se convierte en algo esencial para “devenir” en vez de solo “ser”.

Para responder a la primera pregunta, los conceptos de “muerte en vida” y “muerte social”11 son fundamentales. En la ruptura de la coherencia MAIN, y su posterior fragmentación, llegamos a una “supervivencia” parcial.

Incluso si una persona despojada se mantiene biológicamente viva, la desintegración forzada de la coherencia puede suponer el borrado de sus narrativas, la disolución de su conexión con la tierra (y su consciencia extendida en la tierra), la pérdida de agencia en la planificación de su futuro y la destrucción de su identidad, todo ello debido a la sistemática ruptura colonial. Por lo tanto, se trata de una “supervivencia” solo en el organismo biológico, inmediato e individual. Es una supervivencia del mero “ser” en la que la gente existe en un estado de petrificación.12

Con la respuesta a la primera pregunta ya en mano, abordamos la cuestión de la segunda, e introducimos la importante distinción entre el ser y el devenir para quienes sufren de la incoherencia generada por la ruptura colonial.

El persistir como persona parcial tras la ruptura es sobrevivir en un estado de mero “ser”. Aunque el cuerpo permanece, la capacidad de actuar en y sobre el mundo, y de ser conocido, se ve drásticamente limitada. Limitarse a solo “ser” es carecer de autocoherencia. El “ser” por sí solo carece de plasticidad. Tras la ruptura, el solo “ser” es tener una forma física que se mueve por el mundo con una capacidad limitada para identificarse, nombrarse, narrarse, etc.

En cambio, tener la capacidad de cultivar y mantener una persistencia de personidad coherente tras la ruptura conlleva un potencial para devenir. El potencial de devenir permite a los supervivientes del colonialismo llevar vidas dinámicas. Los colonizados no quedan relegados a existencias meramente biológicas (hombres a los que se les ha extirpado la “indianidad”), sino que perduran en toda su coherencia MAIN y su capacidad para relacionarse con el mundo y co-crearlo. Aquellos que cuentan con el potencial de devenir—a pesar de los intentos coloniales de ruptura, fragmentación y borrado—tienen el potencial de ser personas completas e integradas en lugar de “cadáveres andantes” que solo pueden existir de un día para otro. Por ende, la persistencia que conllevan los que “devienen” es una persistencia del espíritu y no solo del cuerpo físico.

El potencial para devenir refleja el espíritu de autodeterminación de un pueblo. En lugar de aceptar la mera existencia en un cuerpo, reducido a fragmentos inconexos controlados por los poderes coloniales, los pueblos colonizados que rechazan la finalidad de la ruptura emprenden un proyecto de devenir. Esto implica que es posible para los que han sido colonizados actuar para atravesar la ruptura y recobrar la coherencia MAIN y/o reiniciar los procesos interconectados de coherencia MAIN ante las nuevas realidades impuestas por el colonialismo. En el dinamismo del devenir hay una negativa a quedarse estancados y atados al pasado.

En el acto de devenir, el cuerpo de la persona se arraiga en su coherencia para hacer surgir la posibilidad de un futuro vivible. Después de toda la sangre de la ruptura colonial, no hay sólo una supervivencia sino una survivance: una presencia activa y resistente que trasciende la simple supervivencia y afirma la vitalidad cultural.13

Bibliografía:

Antonovsky, Aaron. Health, Stress, and Coping. San Francisco: Jossey-Bass, 1979.

———. Unraveling the Mystery of Health: How People Manage Stress and Stay Well. San Francisco: Jossey-Bass, 1987.

Bateson, Gregory. Steps to an Ecology of Mind: Collected Essays in Anthropology, Psychiatry, Evolution, and Epistemology. Chicago: University of Chicago Press, 2000. https://press.uchicago.edu/ucp/books/book/chicago/S/bo3620295.html.

Bratman, Michael E. “Reflection, Planning, and Temporally Extended Agency”. The Philosophical Review 109, núm. 1 (2000): 35–61. https://doi.org/10.2307/2693554.

Churchill, Ward. Kill the Indian, Save the Man : The Genocidal Impact of American Indian Residential Schools. San Francisco: City Lights, 2004.

Dembroff, Robin, and Cat Saint-Croix. “‘Yep, I’m Gay’: Understanding Agential Identity”. Ergo: An Open Access Journal of Philosophy 6 (2019): 571–99. https://doi.org/10.3998/ergo.12405314.0006.020.

Frankfurt, Harry G. “Freedom of the Will and the Concept of a Person”. The Journal of Philosophy 68, núm. 1 (1971): 5–20. https://doi.org/10.2307/2024717.

Frantz Fanon. The Wretched of the Earth. Edición 60 aniversario. New York: Grove Press, 2021.

Lewis, David. “Survival and Identity.” En The Identities of Persons, coordinado by Amelie Oksenberg Rorty, 17–40. Berkeley: University of California Press, 1976.

Peressini, Anthony F. “There Is Nothing It Is like to See Red: Holism and Subjective Experience”. Synthese 195, núm. 10 (2018): 4637–66.

Schechtman, Marya. “The Narrative Self”. En The Oxford Handbook of the Self, coordinado por Shaun Gallagher. Oxford University Press, 2011.

Vizenor, Gerald Robert, Survivance: Narratives of Native Presence. Lincoln: University of Nebraska Press, 2008.


  1. David Lewis, “Survival and Identity,” en The Identities of Persons, coord. Amelie Oksenberg Rorty (Berkeley: University of California Press, 1976), 17–40. ↩︎

  2. Aaron Antonovsky, Health, Stress, and Coping (San Francisco: Jossey-Bass, 1979). ↩︎

  3. Gregory Bateson, Steps to an Ecology of Mind: Collected Essays in Anthropology, Psychiatry, Evolution, and Epistemology (Chicago: University of Chicago Press, 2000). ↩︎

  4. Anthony F. Peressini, “There Is Nothing It Is like to See Red: Holism and Subjective Experience”, Synthese 195, núm. 10 (2018): 4637–66. ↩︎

  5. Harry G. Frankfurt, “Freedom of the Will and the Concept of a Person”, The Journal of Philosophy 68, núm. 1 (1971): 5–20, https://doi.org/10.2307/2024717. ↩︎

  6. Michael E. Bratman, “Reflection, Planning, and Temporally Extended Agency”, The Philosophical Review 109, núm. 1 (2000): 35–61, https://doi.org/10.2307/2693554. ↩︎

  7. Robin Dembroff y Cat Saint-Croix, “‘Yep, I’m Gay’: Understanding Agential Identity”, Ergo: An Open Access Journal of Philosophy 6 (2019): 571–99, https://doi.org/10.3998/ergo.12405314.0006.020. ↩︎

  8. Marya Schechtman, “The Narrative Self,” en The Oxford Handbook of the Self, coord. Shaun Gallagher (Oxford: Oxford University Press, 2011). ↩︎

  9. Paul Ricoeur, Time and Narrative, vol. 3 (Chicago: University of Chicago Press, 1988). ↩︎

  10. Ward Churchill, Kill the Indian, Save the Man: The Genocidal Impact of American Indian Residential Schools (San Francisco: City Lights, 2004). ↩︎

  11. Jana Králová, “What Is Social Death?” Contemporary Social Science 10, no. 3 (2015): 235–48. ↩︎

  12. Frantz Fanon, The Wretched of the Earth, 60th anniversary ed. (New York: Grove Press, 2021). ↩︎

  13. Gerald Robert Vizenor, Survivance: Narratives of Native Presence (Lincoln: University of Nebraska Press, 2008). ↩︎

Cita

Roebke, Gwendalynn. 2024. '¿Quién puede Ser, quién puede Devenir, tras toda esta sangre?: Una indagación filosófica encarnada sobre la potencialidad de la capacidad de coherencia y supervivencia de los colonizados a raíz de la ruptura colonial'. Despojos en las Américas. https://staging.dia.upenn.edu/es/content/RoebkeG001/

Leyendo en Portugués

Narrativa

Quem Podemos Ser, Quem Podemos nos Tornar, Depois de todo esse Sangue: Uma Busca Filosófica Incorporada da Potencialidade da Capacidade de Coerência e Sobrevivência do Colonizado na Esteira da Ruptura Colonial

  • Roebke, Gwendalynn

Publicado: 2024

*Amazonía* \[Amazônia\] 2016. Tintas naturais e acrílico sobre yanchama. Santiago Yahuarcani (Pucaurquillo, Loreto, Perú 1960).

Amazonía [Amazônia] 2016. Tintas naturais e acrílico sobre yanchama. Santiago Yahuarcani (Pucaurquillo, Loreto, Perú 1960).

Resumo

Que “fraturas” ocorrem em uma pessoa quando submetida a intenso estresse? O que nos acontece, e quem consideramos ser e quem somos considerados ser, sob as condições impostas pelo colonialismo e pelas desapropriações. Uma pessoa “perde” apenas a sanidade ou é a sua história que desaparece? Será que se tornam vítimas desconhecidas do apagamento, com a identidade dispersa no tempo, ou será apenas um golpe no seu senso de agência? O objetivo principal deste artigo é argumentar que existe uma interconectividade intrínseca entre a mente (fisiológica e construída), o senso de agência de um povo, a identidade de um povo, a capacidade narrativa de um povo, e que essa interconectividade pode ser entendida como uma “coerência” unificadora. Embora muitas vezes nos contentemos em discutir agência, narrativa e identidade sem considerar a mente, e vice-versa, creio que deveríamos estar mais atentos à natureza holística da mente e do eu. É nesse holismo que surge a necessidade de uma estrutura filosófica crítica de coerência MAIN (mente, agência, identidade, narrativa). O objetivo deste artigo é investigar o sistema interconectivo de coerência MAIN que esbocei e processar, por meio de suas rupturas, as consequências singularmente danosas da violenta desapropriação colonial.

Introdução: O que importa para a nossa sobrevivência? Coerência

“— o que importa na sobrevivência é identidade” (David Lewis, Survival and Identity)

Parece-me que a descrição de David Lewis sobre identidade1, e consequentemente sobre sobrevivência, se apresenta incompleta, insuficiente para tudo o que somos e tudo o que carregamos como pessoas humanas.

Existe uma “morte em vida” que os seres humanos podem sofrer e que Lewis não consegue explicar. Um exemplo dessa “morte em vida” pode ser encontrado no sentimento “mate o índio, salve o homem”, que fundamentou os atos de genocídio cultural contra os povos nativos dos EUA no século XIX. Apesar de as pessoas “sobreviverem”, persistindo ao longo do tempo com seus “estágios pessoais” relevantemente conectados e contínuos (algo imprescindível para Lewis), há uma ausência crítica no relato. Sob as políticas americanas de “mate o índio, salve o homem” do século XIX, as pessoas sofreram uma confusão interna no tempo e no espaço, que as deixou vivas, mas incapazes de compreender plenamente a si mesmas no mundo.

O que a teoria de Lewis sobre identidade pessoal deixa de fora é uma análise robusta do que torna as pessoas humanas completas, do que as torna coerentes. A sobrevivência requer identidade em conjunto com vários outros aspectos elementares da pessoa humana para resultar em uma espécie de unidade. Na sobrevivência, o que importa é a coerência. E meu objetivo é convencê-los de que essa coerência consiste em identidade, agência, narrativa e mente trabalhando em perfeita sintonia.

Nesta breve apresentação, irei:

1. Construir uma estrutura filosófica para a coerência e sua relação com a sobrevivência, baseando-se e adaptando a métrica psicológica de “senso de coerência”.

2. Articular a natureza da “ruptura” no contexto da violência e imposição colonial.

3. Investigar como a ruptura colonial com a coerência se manifesta no mero ser, em vez de na sobrevivência do tornar-se.

1. Elaborando uma Descrição de Coerência Mente, Agência, Identidade e Narrativa (MAIN)

A Escala SOC (Senso de Coerência)2 do sociólogo Aaron Antonovsky é utilizada por psicólogos para medir a resiliência de uma pessoa diante de estresse. Na prática, um psicólogo analisará as classificações dos participantes quanto à compreensibilidade, gerenciabilidade e significado dos estímulos externos e fatores estressantes em seu ambiente. Para questões de colonialidade e desapropriação, aplicar uma métrica que avalie a capacidade de uma pessoa de lidar com estresse e trauma prolongados é vantajoso.

Mente

A mente, dependente do nosso cérebro físico e das suas interações com os ambientes e comunidades3, revela a nossa predisposição inata à extensão. Ao facilitar nossas experiências subjetivas4 do mundo, nossas mentes assumem um papel mais holístico. A mente é fundamental para a nossa gerenciabilidade do que encontramos no mundo, tanto na nossa habilidade de perceber quanto na nossa capacidade de processar fisiologicamente (e psicologicamente) as coisas. A mente, quando também considerada de forma holística em uma estrutura mais ampla, baseia-se nas nossas relações não só com outras pessoas, mas também com o nosso ambiente de forma mais abrangente.

Mind (Mente), ilustração de Annan Timon.

Mind (Mente), ilustração de Annan Timon.

Agência

A agência refere-se à capacidade de uma pessoa refletir conscientemente sobre seus desejos5 e crenças, à sua vontade de agir e à sua capacidade de planejar suas ações futuras.6 Nossa agência também depende da gerenciabilidade dos nossos encontros com o ambiente ao nosso redor e com nossos relacionamentos. A maneira como avaliamos a gerenciabilidade de uma situação ou relação está conectada com quão confiante nos sentimos sobre nossa habilidade de agir e planejar ações futuras.

Agency (Agência), ilustração de Annan Timon.

Agency (Agência), ilustração de Annan Timon.

Identidade

A identidade situa-se entre o conceito metafísico de “identidade pessoal” e o conceito mais concreto de “identidade agencial”. Reduziremos “identidade pessoal” à ideia de que aquilo que em nós, como indivíduos, persiste, permanece constante e supostamente exclusivamente nosso, ao longo do tempo. Definimos “identidade agencial”7 como a relação social na qual uma pessoa racional é reconhecida e busca obter reconhecimento como membro de um determinado grupo social. Nossa identidade reflete nossa compreensibilidade. A forma como persistimos no tempo e como somos reconhecidos pelos outros através de categorias é uma questão de sermos compreendidos nas relações sociais e na nossa jornada pela vida.

Identity (Identidade), ilustração de Annan Timon.

Identity (Identidade), ilustração de Annan Timon.

Narratividade

A narratividade se baseia na ideia de “construção de sentido”, ou melhor, de construção de significado. Aqui, a narratividade se relaciona com nossa capacidade de extrair significado de nossas experiências. Ao entrelaçarmos narrativas, fazemos isso de maneiras que dão sentido, que conferem significado, a todas as relações que mantemos no mundo e com o mundo. A função da narrativa vai além da mera contação de histórias, buscando, em vez disso, estabelecer uma unidade entre quem somos8, quem nos vemos ser e o mundo em que nossas experiências formativas9 de existência acontecem.

Narrativity (Narratividade), ilustração de Annan Timon.

Narrativity (Narratividade), ilustração de Annan Timon.

Para retomarmos a conversa sobre o corpo, é importante entender como a coerência MAIN está simultaneamente contida dentro E fora do corpo individual. Nossas mentes, embora fortemente conectadas aos nossos cérebros únicos e autônomos, são facilmente afetadas por fatores ambientais e sociais externos. Nossa agência, embora “autônoma”, é ditada por forças externas e realidades materiais. Nossas identidades, mesmo quando consideradas sob uma ótica metafísica, são, no entanto, determinadas e se manifestam sob as influências do mundo em nossos corpos físicos e finitos. E nossa narratividade, apesar de ser talvez o elo mais abstrato, manifesta-se no corpo como uma forma de posicionar as formas físicas em seu devido lugar, em relação ao mundo material, por meio de histórias.

É quando tentamos desmantelar a coerência MAIN, quando tentamos romper a unidade do eu no e do mundo, que os problemas surgem. E quando passamos a pensar que apenas um aspecto da coerência MAIN é suficiente para a sobrevivência, acabamos por ocupar uma posição de morte em vida.

2. Articulando as Rupturas da Desapropriação Colonial

Em discussões sobre unidade, quase inevitavelmente nos deparamos com discussões sobre dissonância.

O que significa a ruptura da “totalidade”?

A questão central passa a ser: qual é a ruptura que o colonialismo inflige e como ela afeta a coerência MAIN?

Lembre-se da frase genocida “mate o índio, salve o homem”.

O que na infame declaração de Henry Pratt, e sua implementação por meio de políticas que forçavam crianças indígenas a frequentar internatos “civilizadores” e ocidentalizantes10, que provocou ruptura? A ruptura no colonialismo é uma ferida com muitas arestas irregulares. O colonialismo não só afasta as pessoas da sua relação com a terra, como também as desapropria da sua relação com o conhecimento e a cultura que partilham entre si. Na sua remoção física do local, ocorre uma remoção psicológica (e espiritual) adjacente. A essa remoção física soma-se o apagamento forçado do patrimônio cultural nos internatos e o rompimento dos laços com a comunidade. Quando apenas o “nativo” é “morto” e o “homem” permanece, são as conexões e os relacionamentos do nativo que são eliminados. Embora o corpo físico supostamente persista no tempo, há uma perda, uma ruptura, que transcende o tempo e suscita considerações únicas.

As rupturas da desapropriação colonial podem então ser articuladas como a remoção forçada e o isolamento dos seres humanos de suas relações uns com os outros, com seu ambiente e com os processos de produção de conhecimento. Essa remoção, essas rupturas, serão sempre inerentemente corporais. Mas a natureza da aflição no corpo pode variar drasticamente. O corpo é afligido pela ruptura colonial através da morte, da desapropriação física da terra e da desapropriação psíquica da comunidade, com todas essas experiências acarretando uma violência sentida.

A compreensão dessas rupturas ganha maior profundidade na discussão sobre a coerência MAIN e a escala SOC. Na ruptura que ocorre no caso “mate o índio, salve o homem”, há um dano multifacetado em curso. À primeira vista, há um trauma psicológico, e é nesse ponto que uma avaliação SOC seria uma métrica adequada. Mas os traumas da ruptura na desapropriação colonial vão além do dano psicológico individual. No caso apresentado, as pessoas são forçadas à completa incoerência — não apenas dentro de si mesmas e em seus corpos internos imediatos, mas também nos contextos mais amplos do mundo.

Os efeitos da ruptura colonial na coerência MAIN são:

(M) Um impacto na capacidade de reconhecer e gerir a extensão da mente para o ambiente (uma dissolução da mente holística).

(A) Uma limitação à capacidade de um agente de planejar e gerenciar seu próprio futuro E uma restrição à vontade de um agente (a prevenção da liberdade de movimento e da liberdade de agir).

(I) A incapacidade de nomear a si mesmo e suas relações dentro da comunidade e da terra fora das formas dominantes de conhecimento e nomeação coloniais; ou melhor, a incapacidade de compreender a si mesmo e suas relações com o mundo fora das formas coloniais de conhecimento.

(N) Restrições nos tipos de histórias e significados que as pessoas podem contar sobre si mesmas e sobre o mundo. Uma doutrinação forçada em um conjunto limitado de narrativas.

É então na ruptura, na cisão, da própria coerência MAIN que vemos um dano de partes apresentadas como totalidades. Sem uma concepção interconectada de coerência MAIN, aqueles desapropriados ​​pelo colonialismo tornam-se vítimas de uma sobrevivência parcial. Se a coerência é essencial para a sobrevivência de pessoas humanas em sua totalidade, então o que advém da sobrevivência parcial é uma espécie de morte em vida. É aqui que podemos observar uma persistência física sem unidade e sem o potencial de tornar-se.

3. Questões de Ser versus Tornar-se, Diferenças na Sobrevivência diante da Violência Colonial

Chegamos a mais uma linha de questionamento complexa e urgente.

  1. Como a fragmentação da coerência MAIN resultante da ruptura colonial afeta nossa sobrevivência?

  2. Qual a diferença entre a mera persistência como pessoa parcial e a persistência com a possibilidade de autodeterminação?

É através da investigação dessas questões que podemos chegar a compreender as repercussões da coerência interrompida pela violência colonial. Talvez o mais importante seja que, em nossa investigação dessa questão, podemos começar a perceber o papel da unidade e como ela se torna essencial para o “tornar-se”, e não apenas para o ser.

Para responder a primeira questão, os conceitos de “morte em vida” e “morte social”11 tornam-se críticos. Na ruptura da coerência MAIN e sua subsequente fragmentação, chegamos a uma “sobrevivência” parcial. Mesmo que uma pessoa desapropriada seja mantida biologicamente viva, a falta forçada de coerência pode significar que suas narrativas, suas relações com a terra (sua mentalidade estendida à terra), sua agência de planejar seu futuro e sua identidade podem ser forçadas a morrer pelas mãos da ruptura colonial sistemática. Portanto, trata-se de uma “sobrevivência” apenas no corpo biológico, imediato e individual. É uma sobrevivência do mero “ser”. Essa sobrevivência do ser é aquela em que as pessoas existem em um estado de petrificação.12

Com a resposta da primeira pergunta em mãos, passamos à questão da segunda e introduzimos a importante distinção entre ser e tornar-se para aqueles que sofrem com a incoerência decorrente da ruptura colonial.

Persistir como uma pessoa incompleta após a ruptura é sobreviver em um estado de mero “ser”. Embora o corpo permaneça, a capacidade de agir no mundo e sobre ele, e de ser conhecido, fica drasticamente limitada. Simplesmente “ser” é carecer de autocoerência. No simples “ser” há uma falta de maleabilidade. Simplesmente “ser”, após a ruptura, significa ter sua forma física movendo-se pelo mundo com capacidades limitadas de autoidentificação, autonomeação, autonarrativa, etc.

Ser capaz de cultivar e manter uma persistência de personalidade coerente após a ruptura implica um potencial de tornar-se. O potencial de tornar-se permite que aqueles sobrevivendo ao colonialismo vivam vidas dinâmicas. Os colonizados não são relegados a meras existências biológicas (homens que tiveram sua “indianidade” despojada), mas, ao contrário, mantêm plena coerência MAIN e a capacidade de interagir e cocriar o mundo ao seu redor. Aqueles que têm o potencial de tornarem-se, apesar das tentativas coloniais de ruptura, fragmentação e apagamento, têm o potencial de serem pessoas plenas, em vez de “cadáveres ambulantes” que só podem existir dia após dia. Assim, a persistência inerente àqueles que tornam-se é uma persistência do espírito, e não apenas do ser carnal.

O potencial de tornar-se reflete o senso de autodeterminação de um povo. Não contentes em simplesmente estar em um corpo, em serem reduzidos a várias partes movidas ao capricho das potências coloniais, os povos colonizados que desafiam a ruptura como um fim último empreendem um projeto de tornar-se. Isso implica que os colonizados podem superar a ruptura para retomar a coerência MAIN e/ou reiniciar os processos interconectados de coerência MAIN, dadas as novas realidades trazidas pelo colonialismo. No dinamismo do tornar-se, há uma recusa em permanecer estagnado e preso ao passado.

Ao tornar-se, o corpo da pessoa move-se através de sua coerência para trazer à tona a possibilidade de um futuro possível de ser vivido. Não há apenas uma sobrevivência, depois de todo o sangue da ruptura colonial, mas uma survivance.13

Bibliografia:

Antonovsky, Aaron. Health, Stress, and Coping. São Francisco: Jossey-Bass, 1979.

———. Unraveling the Mystery of Health: How People Manage Stress and Stay Well. São Francisco: Jossey-Bass, 1987.

Bateson, Gregory. Steps to an Ecology of Mind: Collected Essays in Anthropology, Psychiatry, Evolution, and Epistemology. Chicago: University of Chicago Press, 2000. https://press.uchicago.edu/ucp/books/book/chicago/S/bo3620295.html.

Bratman, Michael E. “Reflection, Planning, and Temporally Extended Agency”. The Philosophical Review 109, no. 1 (2000): 35–61. https://doi.org/10.2307/2693554.

Churchill, Ward. Kill the Indian, Save the Man : The Genocidal Impact of American Indian Residential Schools. São Francisco: City Lights, 2004.

Dembroff, Robin e Cat Saint-Croix. “‘Yep, I’m Gay’: Understanding Agential Identity”. Ergo: An Open Access Journal of Philosophy 6 (2019): 571–99. https://doi.org/10.3998/ergo.12405314.0006.020.

Frankfurt, Harry G. “Freedom of the Will and the Concept of a Person”. The Journal of Philosophy 68, no. 1 (1971): 5–20. https://doi.org/10.2307/2024717.

Frantz Fanon. The Wretched of the Earth. 60th anniversary edition. Nova Iorque: Grove Press, 2021.

Lewis, David. “Survival and Identity”. In The Identities of Persons, editado por Amelie Oksenberg Rorty, 17–40. Berkeley: University of California Press, 1976.

Peressini, Anthony F. “There Is Nothing It Is Like to See Red: Holism and Subjective Experience”. Synthese 195, no. 10 (2018): 4637–66.

Schechtman, Marya. “The Narrative Self”. In The Oxford Handbook of the Self, editado por Shaun Gallagher. Oxford University Press, 2011.

Vizenor, Gerald Robert, Survivance: Narratives of Native Presence. Lincoln: University of Nebraska Press, 2008.


  1. David Lewis, “Survival and Identity”, in The Identities of Persons, ed. Amelie Oksenberg Rorty (Berkeley: University of California Press, 1976), 17–40. ↩︎

  2. Aaron Antonovsky, Health, Stress, and Coping (San Francisco: Jossey-Bass, 1979). ↩︎

  3. Gregory Bateson, Steps to an Ecology of Mind: Collected Essays in Anthropology, Psychiatry, Evolution, and Epistemology (Chicago: University of Chicago Press, 2000). ↩︎

  4. Anthony F. Peressini, “There Is Nothing It Is Like to See Red: Holism and Subjective Experience”, Synthese 195, no. 10 (2018): 4637–66. ↩︎

  5. Harry G. Frankfurt, “Freedom of the Will and the Concept of a Person”, The Journal of Philosophy 68, no. 1 (1971): 5–20, https://doi.org/10.2307/2024717. ↩︎

  6. Michael E. Bratman, “Reflection, Planning, and Temporally Extended Agency”, The Philosophical Review 109, no. 1 (2000): 35–61, https://doi.org/10.2307/2693554. ↩︎

  7. Robin Dembroff e Cat Saint-Croix, “‘Yep, I’m Gay’: Understanding Agential Identity”, Ergo: An Open Access Journal of Philosophy 6 (2019): 571–99, https://doi.org/10.3998/ergo.12405314.0006.020. ↩︎

  8. Marya Schechtman, “The Narrative Self”, in The Oxford Handbook of the Self, ed. Shaun Gallagher (Oxford: Oxford University Press, 2011). ↩︎

  9. Paul Ricoeur, Time and Narrative, vol. 3 (Chicago: University of Chicago Press, 1988). ↩︎

  10. Ward Churchill, Kill the Indian, Save the Man: The Genocidal Impact of American Indian Residential Schools (São Francisco: City Lights, 2004). ↩︎

  11. Jana Králová, “What Is Social Death?” Contemporary Social Science 10, no. 3 (2015): 235–48. ↩︎

  12. Frantz Fanon, The Wretched of the Earth, 60th anniversary ed. (Nova Iorque: Grove Press, 2021). ↩︎

  13. Gerald Robert Vizenor, Survivance: Narratives of Native Presence (Lincoln: University of Nebraska Press, 2008). ↩︎

Cita

Roebke, Gwendalynn. 2024. 'Quem Podemos Ser, Quem Podemos nos Tornar, Depois de todo esse Sangue: Uma Busca Filosófica Incorporada da Potencialidade da Capacidade de Coerência e Sobrevivência do Colonizado na Esteira da Ruptura Colonial'. Despojos en las Américas. https://staging.dia.upenn.edu/pt/content/RoebkeG001/

Artículos Relacionados

Sanando el cuerpo compartido: recordando y reuniendo el ayllu

Sanando el cuerpo compartido: recordando y reuniendo el ayllu

Video 1996 - 2001

Despojos en las Américas

Un Proyecto de

University of Pennsylvania

Copyright 2024

Con el apoyo de

Mellon Foundation

Diseño y Desarrollo del Sitio

Element 84

Créditos Artísticos

Amazonía 2016 Tintes naturales y acrílico sobre llanchama Santiago Yahuarcani (Pucaurquillo, Loreto, Perú, 1960)

Páginas del Sitio

  • Inicio
  • Explorar
  • Autores
  • Sobre
  • Arte
  • Cuerpos
  • Planes de Estudio
  • Herencia Cultural
  • Mapas
  • Territorios