Dispossesions in the Americas

Dispossesions in the Americas

  • Inicio
  • Explorar
  • Autores
  • Sobre
  • Arte
  • Cuerpos
  • Planes de Estudio
  • Herencia Cultural
  • Mapas
  • Territorios
Volver a Explorar

Leyendo en Inglés

Narrativa 1492 - 2023

The 101 of Cartography

  • Pensa, Laura

Publicado: 2023

Jaillot; Alexis Hubert. "L’Amerique Meridionale Divisée en ses Principales Parties. Presenté à Monseigneur le Duc de Bourgogne." Map 1697

Jaillot; Alexis Hubert. “L’Amerique Meridionale Divisée en ses Principales Parties. Presenté à Monseigneur le Duc de Bourgogne.” Map 1697

Narrativa 1492 - 2023

El ABC de la cartografía

  • Pensa, Laura

Publicado: 2023

Figura 1: Jaillot; Alexis Hubert. "L’Amerique Meridionale Divisée en ses Principales Parties. Presenté à Monseigneur le Duc de Bourgogne." Map 1697

Figura 1: Jaillot; Alexis Hubert. “L’Amerique Meridionale Divisée en ses Principales Parties. Presenté à Monseigneur le Duc de Bourgogne.” Map 1697

¿Qué es un mapa?

Es frecuente escuchar que un mapa es una representación de la Tierra o parte de ella en una superficie plana, y aunque en la mayor parte de los casos esto es cierto, hay mucho más para decir sobre los mapas de lo que vemos a simple vista. Antes que nada, los mapas son la visualización de un punto de vista determinado: una perspectiva que destaca ciertas características del mundo mientras que oculta otras. Piensa en un diagrama del metro de una gran ciudad. Allí no vamos a encontrar ninguna referencia al sistema de autobuses, pero eso no significa que los autobuses no estén circulando, o que no existieran en el momento en que se trazó el mapa. Debemos tener en cuenta que los mapas, así como los libros, las pinturas, y las canciones, tienen autores, se crean en diferentes contextos culturales y, lo que es más importante, se conciben para cumplir un propósito.

Sea su propósito el de identificar la ubicación de edificios o servicios, o bien algo menos neutral, como son los mapas de niveles de felicidad social según el país, los mapas siempre tienen una agenda. Esta agenda u objetivo puede pasar inadvertido al principio, e incluso puede contradecir lo que el mapa está diciendo explícitamente a través de su título, por lo que conviene tener cautela antes de sacar conclusiones rápidas al consultar estos documentos. En este sitio encontrarás mapas que representan la superficie de la Tierra en una superficie plana, pero también mapas que muestran, ocultan y transmiten varios mensajes más. Hemos seleccionado estos mapas porque representan a los Pueblos Indígenas y/o Afrodescendientes de las Américas y sus formas de ocupación territorial en general, y —en particular— cómo esas formas fueron registradas por otros. Es bueno saber que muchos grupos humanos a lo largo del tiempo y el espacio no han utilizado mapas como los de esta colección, ya que tenían y tienen distintas maneras de orientarse en el espacio. Con el tiempo, el estilo de conocimiento occidental ha privilegiado la cartografía, llamada también “la ciencia de los príncipes”, nacida en los albores del imperialismo, como la mejor manera de representar el espacio, los recursos, los itinerarios y las distancias. Sin embargo, debemos entender que la memoria oral, los cuentos, las canciones y el conocimiento intrínseco de los territorios también pueden guiar a las personas de un determinado espacio con la misma eficacia que un mapa. El último interrogante a tener en cuenta cuando observamos un mapa es siempre el siguiente: ¿Qué intenta mostrarme este mapa? ¿Y por qué? (Ver nuestra metodología de colección de mapas).

¿Cómo envejecen los mapas?

Como cualquier otro objeto cultural, los mapas envejecen, y a veces no envejecen de la mejor manera. Puede ocurrir que los lugares que representan ya no existan como tales, como es el caso de los mapas de la Segunda Guerra Mundial, cuyas consecuencias trajeron importantes cambios en las divisiones políticas de Europa del Este. Este también es el caso de los mapas coloniales, que visualizan entidades políticas con fronteras, como virreinatos, que ya no reflejan las configuraciones actuales de esos territorios. Si retrocedemos lo suficiente en el tiempo, también encontraremos imágenes que difieren enormemente de lo que hoy entendemos como nuestro mapa del mundo. Tengamos en cuenta que las personas en el año 1500 no tenían GPS, y es probable que los cartógrafos no visitaran los lugares que trazaban en sus mapas, sino que obtenían información —no siempre precisa o verdadera— de todas las regiones que intentaban representar. Con el correr del tiempo, gracias a los avances tecnológicos, el éxito de los proyectos imperiales y la supremacía del conocimiento occidental, los mapas se volvieron cada vez más precisos en términos de ubicación geoespacial. Pero la cuestión geopolítica es solo una forma en que los mapas del pasado pueden ser inexactos.

Al consultar estos documentos, debemos entender que los mapas reproducen ineludiblemente la cultura que les dio origen. Eso significa que lo que era válido para el contexto cultural de los cartógrafos será transmitido por la imagen hasta nuestros días. Supongamos que estamos hablando de un mapa de la América colonial española que representa una reducción indígena Es muy probable que esta imagen comprenda, abarque y reproduzca todos los prejuicios, suposiciones falsas e idealizaciones denigrantes que muchos conquistadores tenían sobre los Pueblos Indígenas y Afroindígenas de las Américas. Debemos ser cuidadosos con el uso de términos que degradan a los grupos nativos, como por ejemplo la palabra “Indios” —acuñada a partir de la creencia equivocada de los conquistadores de que habían llegado a las Indias— “bárbaros”, “salvajes”, “enemigos”, e “infieles”, entre otros. También, estos rastros del pasado pueden mostrarnos la palabra “desierto” como sinónimo de tierras inhabitadas en lugares donde de hecho se asentaron poblaciones, simplemente porque los cartógrafos no las consideraban habitantes legítimos, o porque querían ocupar aquellas tierras ellos mismos. Estos mapas también podrían contener dibujos que de alguna manera fueran denigrantes, o inscripciones que calificaran las acciones, estilos de vida y ontologías de los nativos como algo indigno de existencia. Estas y otras nociones circulaban en el colectivo de las sociedades pasadas, tenían efectos concretos, materiales y simbólicos sobre las vidas y futuros de muchas personas y pueblos. Su inclusión en el mapa, en el mejor de los casos, puede proporcionarnos pistas para entender por qué y cómo los grupos nativos eran representados de diversas maneras en estos documentos, al mismo tiempo que nos impulsan a considerar las complejidades de su resistencia. Como ocurre con gran parte de nuestra historia social, algunos de estos documentos pueden resultar incómodos de analizar hoy en día, pero involucrarnos con ellos desde una perspectiva educativa puede ampliar nuestra comprensión sobre las desigualdades del pasado que impactan directamente en nuestro presente y futuro.

¿De quién es el mapa realmente?

La autoría siempre deriva en disputa al hablar de mapas. ¿Quién hizo el mapa? ¿El cartógrafo que lo firmó? ¿El taller que lo firmó, donde trabajaron muchas personas? ¿El artista que lo diseñó? ¿El ilustrador que lo pintó? ¿El corrector que logró la versión final? ¿Las personas que solicitaron su creación? ¿La empresa que pagó por su confección? ¿Los investigadores que recopilaron la información para que se creara el mapa? ¿Los exploradores que tomaron notas sobre los cursos de los ríos, las elevaciones y las fronteras? Tal vez las otras personas, aquellos que tradicionalmente habitaban la tierra y eran los guías originarios de cualquier excursión tierra adentro. En pocas palabras, la respuesta nunca es sencilla. Los mapas consolidan un formidable acopio de saberes y, por lo tanto, señalan la enorme cantidad de poder que se puso en juego para obtener ese conocimiento. Cuando estamos considerando mapas que representan a los Pueblos Indígenas en particular, debemos estar preparados para encontrar su autoría oculta.

Los mapas coloniales y los primeros mapas republicanos rara vez reconocieron la intervención de la autoría indígena, con la excepción de los Códices y pinturas. No obstante, tenemos la certeza de que los Pueblos Indígenas participaron activamente en la elaboración de estos documentos. ¿Cómo lo sabemos? A menudo, los mapas son el preludio o la consecuencia de algún otro registro administrativo que, por escrito, admitirá como un detalle menor la guía de una persona indígena a través de tierras desconocidas. En el caso de las expediciones a tierras que los conquistadores y colonos desconocían, podemos suponer que, de manera coercitiva o forzada, las personas indígenas formaron parte de estas iniciativas, y muchas veces fue gracias a su conocimiento que las expediciones coloniales pudieron llegar de forma segura a estos destinos. Cuando comenzó la conquista y colonización de las Américas, el total de las potencias imperiales no alcanzaba el número de personas necesario para superar la cantidad de pueblos originarios de las Américas. A pesar de la frecuente subestimación de su conocimiento tradicional que puede desprenderse de otros relatos, los conquistadores necesitaban a los Pueblos Indígenas y Afroindígenas para construir ciudades coloniales y caminos desde cero, y la elaboración de mapas fue parte de esta iniciativa. Los pueblos indígenas poseían el conocimiento aunado y representado en estos mapas, y si no aparecen oficialmente como sus autores, es solo porque no alcanzaron el poder para reclamar esta autoría.

¿Por qué son importantes estos mapas?

Si los mapas son siempre un ejercicio de selección sobre qué información incluir, lo mismo puede decirse de una colección de mapas. Esta es una selección a gran escala hecha sobre los millones de mapas que pueden encontrarse en diferentes archivos físicos y digitales, en manuales, museos, tiendas, en el arte y la ficción. Hemos diseñado esta colección para abordar una situación estructural particular, pero reconocemos que hay muchas otras esperando ser visibilizadas. Estos mapas son importantes porque hacen visible lo que estuvo oculto durante mucho tiempo: los territorios amerindios han sido, son y serán habitados por diversos Pueblos Indígenas y Afroindígenas.

A pesar de todos los esfuerzos históricos y/o presentes por socavar su inexorable vitalidad, su resistencia creativa a los procesos de despojo y sus derechos legítimos sobre tierras ancestrales, las Américas son territorios indígenas, de norte a sur. Al igual que muchos otros recursos que encontrarás en este sitio web, los mapas están aquí para abrir un espacio donde se aborden los procesos de despojo y de recuperación indígenas a la luz de evidencias históricas y actuales. Hemos compilado estos mapas para dar visibilidad a diversas formas de ocupación, a una amplia variedad de grupos y a la mayor cantidad de territorios posible. Esta colección de ninguna manera es definitiva: es imperfecta, está incompleta y seguirá creciendo con el tiempo. Como ocurre al investigar las experiencias de grupos de personas que fueron subyugadas en las estructuras sociales, legales y políticas de otros grupos en el pasado, el camino que conduce a obtener información valiosa sobre los mismos nunca es directo. Leer “a contrapelo” y contradecir la lectura de estos mapas son algunas de las estrategias que empleamos para elaborar esta selección y comentar sobre algunos de ellos. Te alentamos a encontrar diferentes mensajes en estos mapas, significados ocultos y verdades indiscutibles. Nuestro esfuerzo tiene como objetivo centrar las experiencias nativas que se representaron en los registros cartográficos, como una forma de dar visibilidad a la importancia histórica y actual, a la persistencia y al impacto de las vidas indígenas en el territorio amerindio. Inmersos en una época en la que los crímenes y discursos de odio con tintes anti-afro y anti-indígenas están en ascenso, estos esfuerzos son más relevantes que nunca.

Cita

Pensa, Laura. 2023. 'El ABC de la cartografía'. Despojos en las Américas. https://staging.dia.upenn.edu/es/content/PensaL001/

Leyendo en Portugués

Narrativa 1492 - 2023

O ABC da cartografia

  • Pensa, Laura

Publicado: 2023

Figura : Jaillot; Alexis Hubert. "L’Amerique Meridionale Divisée en ses Principales Parties.

Figura : Jaillot; Alexis Hubert. “L’Amerique Meridionale Divisée en ses Principales Parties.

O que é um mapa?

É comum ouvir que um mapa é uma representação da Terra ou parte dela em uma superfície plana, e, embora na maior parte dos casos isso seja verdade, há muito mais para dizer sobre os mapas do que vemos a olho nu. Antes de tudo, os mapas são a visualização de um ponto de vista determinado: uma perspectiva que destaca certas características do mundo enquanto oculta outras. Pense em um diagrama do metrô de uma grande cidade. Ali não vamos encontrar nenhuma referência ao sistema de ônibus, mas isso não significa que os ônibus não estejam circulando, ou que não existiam no momento em que se traçou o mapa. Devemos ter em conta que os mapas, assim como os livros, as pinturas e as canções, têm autores, são criados em diferentes contextos culturais e, o que é mais importante, são concebidos para cumprir um propósito.

Seja seu propósito o de identificar a localização de edifícios ou serviços, ou algo menos neutro, como são os mapas de níveis de felicidade social segundo o país, os mapas sempre têm uma agenda. Essa agenda ou objetivo pode passar despercebido no início, e inclusive pode contradizer o que o mapa está dizendo explicitamente através de seu título, razão pela qual convém ter cautela antes de tirar conclusões rápidas ao consultar esses documentos. Neste site você encontrará mapas que representam a superfície da Terra em uma superfície plana, mas também mapas que mostram, ocultam e transmitem várias outras mensagens. Selecionamos esses mapas porque representam os Povos Indígenas e/ou Afrodescendentes das Américas e suas formas de ocupação territorial em geral, e — em particular — como essas formas foram registradas por outros. É importante saber que muitos grupos humanos ao longo do tempo e do espaço não utilizaram mapas como os dessa coleção, já que tinham e têm distintas maneiras de se orientar no espaço. Com o tempo, o estilo de conhecimento ocidental privilegiou a cartografia, chamada também de “a ciência dos príncipes”, nascida nos primórdios do imperialismo, como a melhor maneira de representar o espaço, os recursos, os itinerários e as distâncias. No entanto, devemos entender que a memória oral, os contos, as canções e o conhecimento intrínseco dos territórios também podem guiar as pessoas de um determinado espaço com a mesma eficácia que um mapa. A última questão a ter em conta quando observamos um mapa é sempre a seguinte: O que este mapa tenta me mostrar? E por quê? (Ver nossa metodologia de coleção de mapas).

Como os mapas envelhecem?

Como qualquer outro objeto cultural, os mapas envelhecem, e às vezes não envelhecem da melhor maneira. Pode ocorrer que os lugares que representam já não existam como tais, como é o caso dos mapas da Segunda Guerra Mundial, cujas consequências trouxeram importantes mudanças nas divisões políticas da Europa Oriental. Este também é o caso dos mapas coloniais, que visualizam entidades políticas com fronteiras, como vice-reinados, que já não refletem as configurações atuais desses territórios. Se retrocedermos o suficiente no tempo, também encontraremos imagens que diferem significativamente do que hoje entendemos como nosso mapa mundial. Levemos em conta que as pessoas no ano 1500 não tinham GPS, e é provável que os cartógrafos não visitassem os lugares que traçavam em seus mapas, mas sim obtinham informação — nem sempre precisa ou verdadeira — de todas as regiões que tentavam representar. Com o passar do tempo, graças aos avanços tecnológicos, ao sucesso dos projetos imperiais e à supremacia do conhecimento ocidental, os mapas se tornaram cada vez mais precisos em termos de localização geoespacial. Mas a questão geopolítica é apenas uma forma em que os mapas do passado podem ser inexatos.

Ao consultar esses documentos, devemos entender que os mapas reproduzem inevitavelmente a cultura que lhes deu origem. Isso significa que o que era válido para o contexto cultural dos cartógrafos será transmitido pela imagem até nossos dias. Suponhamos que estamos falando de um mapa da América colonial espanhola que representa uma “redução” indígena. É muito provável que essa imagem compreenda, abarque e reproduza todos os preconceitos, suposições falsas e idealizações degradantes que muitos conquistadores tinham sobre os Povos Indígenas e Afro-Indígenas das Américas. Devemos ser cuidadosos com o uso de termos que degradam os grupos nativos, como por exemplo a palavra “Índios” — cunhada a partir da crença equivocada dos conquistadores de que haviam chegado às Índias — “bárbaros”, “selvagens”, “inimigos” e “infiéis”, entre outros. Esses rastros do passado também podem nos mostrar a palavra “deserto” como sinônimo de terras inabitadas em lugares onde de fato se assentaram populações, simplesmente porque os cartógrafos não as consideravam habitantes legítimos, ou porque queriam ocupar aquelas terras eles mesmos. Esses mapas também poderiam conter desenhos que de alguma maneira fossem degradantes, ou inscrições que qualificassem as ações, estilos de vida e ontologias dos nativos como algo indigno de existência. Essas e outras noções circulavam no coletivo das sociedades passadas, tendo efeitos concretos, materiais e simbólicos sobre as vidas e futuros de muitas pessoas e povos. Sua inclusão no mapa, na melhor das hipóteses, pode nos fornecer pistas para entender por que e como os grupos nativos eram representados de diversas maneiras nesses documentos, ao mesmo tempo que nos impulsionam a considerar as complexidades de sua resistência. Como ocorre com grande parte de nossa história social, alguns desses documentos podem resultar incômodos em sua análise hoje em dia, mas lidarmos com eles a partir de uma perspectiva educativa pode ampliar nossa compreensão sobre as desigualdades do passado que impactam diretamente em nosso presente e futuro.

De quem é o mapa realmente?

A autoria sempre gera disputa quando se trata de mapas. Quem fez o mapa? O cartógrafo que o assinou? A oficina que o assinou, onde trabalharam muitas pessoas? O artista que o desenhou? O ilustrador que o pintou? O revisor que conseguiu a versão final? As pessoas que solicitaram sua criação? A empresa que pagou por sua confecção? Os pesquisadores que compilaram a informação para que se criasse o mapa? Os exploradores que tomaram notas sobre os cursos dos rios, as elevações e as fronteiras? Talvez as outras pessoas, aqueles que tradicionalmente habitavam a terra e eram os guias originários de qualquer excursão terra adentro. Em poucas palavras, a resposta nunca é simples. Os mapas consolidam um formidável acervo de saberes e, portanto, evidenciam a enorme quantidade de poder que foi colocada em jogo para obter esse conhecimento. Quando estamos considerando mapas que representam os Povos Indígenas em particular, devemos estar preparados para encontrar sua autoria oculta.

Os mapas coloniais e os primeiros mapas republicanos raramente reconheceram a intervenção da autoria indígena, com exceção dos Códices e pinturas. No entanto, temos a certeza de que os Povos Indígenas participaram ativamente na elaboração desses documentos. Como sabemos? Frequentemente, os mapas são o prelúdio ou a consequência de algum outro registro administrativo que, por escrito, admitirá como um detalhe menor a orientação de uma pessoa indígena através de terras desconhecidas. No caso das expedições a terras que os conquistadores e colonos desconheciam, podemos supor que, de maneira coercitiva ou forçada, as pessoas indígenas foram parte dessas iniciativas, e muitas vezes foi graças ao seu conhecimento que as expedições coloniais puderam chegar de forma segura a esses destinos. Quando começou a conquista e colonização das Américas, o contingente das potências imperiais não atingia o número de pessoas necessário para superar a quantidade de povos originários das Américas. Apesar da frequente depreciação de seu conhecimento tradicional, que pode se desprender de outros relatos, os conquistadores necessitavam dos Povos Indígenas e Afro-Indígenas para construir cidades coloniais e caminhos do zero, e a elaboração de mapas foi parte dessa iniciativa. Os povos indígenas possuíam o conhecimento reunido e representado nesses mapas, e se não aparecem oficialmente como seus autores, é apenas porque não alcançaram o poder para reivindicar essa autoria.

Por que esses mapas são importantes?

Se os mapas são sempre um exercício de seleção sobre que informação incluir, o mesmo pode ser dito de uma coleção de mapas. Esta é uma seleção feita em grande escala sobre os milhões de mapas que podem ser encontrados em diferentes arquivos físicos e digitais, em manuais, museus, lojas, na arte e na ficção. Projetamos esta coleção para abordar uma situação estrutural particular, mas reconhecemos que há muitas outras esperando ser visibilizadas. Esses mapas são importantes porque tornam visível o que esteve oculto durante muito tempo: os territórios ameríndios foram, são e serão habitados por diversos Povos Indígenas e Afro-Indígenas.

Apesar de todos os esforços históricos e/ou presentes para minar sua inexorável vitalidade, sua resistência criativa aos processos de desapropriação e seus direitos legítimos sobre terras ancestrais, as Américas são territórios indígenas, de norte a sul. Assim como muitos outros recursos que você encontrará neste site, os mapas estão aqui para abrir um espaço onde se abordem os processos de desapropriação e de recuperação indígenas à luz de evidências históricas e atuais. Compilamos esses mapas para dar visibilidade a diversas formas de ocupação, a uma ampla variedade de grupos e à maior quantidade de territórios possível. Esta coleção de modo algum é definitiva: é imperfeita, está incompleta e seguirá crescendo com o tempo. Como ocorre ao pesquisar as experiências de grupos de pessoas que foram subjugadas nas estruturas sociais, legais e políticas de outros grupos no passado, o caminho que leva a obter informação valiosa sobre os mesmos nunca é direto. Ler “a contrapelo” e contradizer a leitura desses mapas são algumas das estratégias que empregamos para elaborar esta seleção e comentar sobre alguns deles. Encorajamos você a encontrar diferentes mensagens nesses mapas, significados ocultos e verdades indiscutíveis. Nosso esforço tem como objetivo centralizar as experiências nativas que se representaram nos registros cartográficos, como uma forma de dar visibilidade à importância histórica e atual, à persistência e ao impacto das vidas indígenas no território ameríndio. Imersos em uma época em que os crimes e discursos de ódio com matizes anti-afro e anti-indígenas estão em ascensão, esses esforços são mais relevantes que nunca.

Cita

Pensa, Laura. 2023. 'O ABC da cartografia'. Despojos en las Américas. https://staging.dia.upenn.edu/pt/content/PensaL001/

Artículos Relacionados

Sobre la colección de mapas

Sobre la colección de mapas

Narrativa
Resistencia, despojos y violencia en La Guajira

Resistencia, despojos y violencia en La Guajira

Narrativa 1500 - 1817
L'Amerique Meridionale Divisée en ses Principales Parties. Presenté à Monseigneur le Duc de Bourgogne

L'Amerique Meridionale Divisée en ses Principales Parties. Presenté à Monseigneur le Duc de Bourgogne

Mapa 1694

Despojos en las Américas

Un Proyecto de

University of Pennsylvania

Copyright 2024

Con el apoyo de

Mellon Foundation

Diseño y Desarrollo del Sitio

Element 84

Créditos Artísticos

Figura 1: Jaillot; Alexis Hubert. “L’Amerique Meridionale Divisée en ses Principales Parties. Presenté à Monseigneur le Duc de Bourgogne.” Map 1697

Páginas del Sitio

  • Inicio
  • Explorar
  • Autores
  • Sobre
  • Arte
  • Cuerpos
  • Planes de Estudio
  • Herencia Cultural
  • Mapas
  • Territorios