Dispossesions in the Americas

Dispossesions in the Americas

  • Inicio
  • Explorar
  • Autores
  • Sobre
  • Arte
  • Cuerpos
  • Planes de Estudio
  • Herencia Cultural
  • Mapas
  • Territorios
Volver a Explorar

Leyendo en Inglés

Narrativa 1850 - 2024

The Carriqueo Lof and its Struggle for Land and Water

  • Carriqueo, Susana

  • Bleger, Mariel

  • Yanello, Florencia

  • Cardin, Lorena

  • Tomas, Marcela

  • Ramos, Ana

  • Stella, Valentina

  • Grupo de Estudios sobre Memorias Alterizadas y Subordinadas (GEMAS)

Publicado: 2024

Susana Carriqueo in the Gutiérrez creek dam

Susana Carriqueo in the Gutiérrez creek dam

Narrativa 1850 - 2024

La Lof Carriqueo y su lucha en torno al territorio y al agua

  • Carriqueo, Susana

  • Bleger, Mariel

  • Yanello, Florencia

  • Cardin, Lorena

  • Tomas, Marcela

  • Ramos, Ana

  • Stella, Valentina

  • Grupo de Estudios sobre Memorias Alterizadas y Subordinadas (GEMAS)

Publicado: 2024

Susana Carriqueo en el dique del arroyo Gutiérrez

Susana Carriqueo en el dique del arroyo Gutiérrez

Resumen

La historia de la Lof Carriqueo

La comunidad Mapuche Carriqueo se encuentra ubicada a once kilómetros de la turística ciudad de San Carlos de Bariloche, en la Patagonia argentina. Rudecindo Rozas y Adelaida Vázquez, abuelos paternos de Susana Carriqueo, quien vive con su familia en el territorio, llegaron desde Chile cerca del año 1900. Las historias de la familia se remontan desde esos días hasta la actualidad, y dan cuenta de la vida vinculada desde siempre a los cursos de agua que rodean el territorio y que condicionaron a sus tradiciones y aprendizajes en la infancia. Pero también advierten de los cambios que fue sufriendo su cotidianidad a partir de emprendimientos turísticos, de la contaminación del río y de la urbanización creciente no planificada.

2 – Imagen satelital. Zona de la Lof Carriqueo

3 Video. A orillas del arroyo Gutiérrez

La ciudad de San Carlos de Bariloche es uno de los puntos neurálgicos del país en lo que respecta al turismo. Conocido internacionalmente por tener el Centro de Esquí más grande en Latinoamérica y por las bellezas naturales que lo rodean. En los últimos treinta años ha aumentado en igual medida el desarrollo turístico y las personas que han decidido trasladarse a vivir a la ciudad patagónica. Esto ha devenido en cambios de infraestructura y grandes niveles de contaminación y afectación a la flora, fauna y entorno del lugar. Sumado a esto las históricas tensiones entre grupos privados, el Ejército argentino y las comunidades indígenas han cobrado mayor relevancia en los últimos años dejando en situación de vulnerabilidad y exposición los reclamos de las familias, como en el caso de la familia Carriqueo que hace más de tres generaciones vive en los territorios que el Estado argentino aún no les reconoce como propios. El territorio de la Lof, que abarca dos hectáreas y media, no cuenta hasta la actualidad con ningún reconocimiento oficial, si bien la comunidad solicitó formalmente que se realizara el relevamiento territorial en el marco de la ley nacional nro. 26.160. La necesidad de que se implemente dicha ley surge de la presión que vienen padeciendo hace años en manos de diversos actores que han ocupado parte de su territorio y que usan dicha superficie como un basural. El territorio que actualmente se conoce como Patagonia fue escenario de un genocidio llevado adelante por los Estados nación argentino y chileno en sus etapas formativas. En las últimas décadas del siglo XIX, el ejército argentino persiguió, asesinó, secuestró, encerró y torturó a miles de indígenas que vivían libres en sus territorios. Las familias y comunidades sobrevivientes pertenecientes al Pueblo Mapuche, fueron desplazadas de sus lugares, llevadas a campos de concentración o deportadas como mano de obra barata a diversas ciudades. Este proceso ocurrió a ambos lados de la Cordillera de los Andes. En las memorias de estas familias la decisión de trasladarse desde sus lugares de orígenes hacia otros (como en el caso de los miembros de la comunidad Carriqueo) responde a modos de supervivencia y estrategias colectivas post genocidio. A lo largo de los años, otra de las herramientas de supervivencia fue el silenciamiento y el olvido de costumbres o prácticas ancestrales o idiomáticas. Sin embargo, muchos de los conocimientos se fueron transmitiendo entre generaciones.

En 1938 Rudecindo fue contratado por Vialidad Nacional para la construcción de represas y diques desde Puerto Moreno Sur hasta Virgen de las Nieves. Esas construcciones aún están en uso y organizan el curso del agua en esa zona de la ciudad.

4 Video. Leyenda: Recuerdos sobre el cuidado del dique

El matrimonio tuvo hijos e hijas que con el tiempo fueron trasladándose a lugares aledaños. Allí permaneció su hijo José Alberto quien se casó con Ángela Carriqueo, quien venía escapando de una estancia en la zona de Pichi Leufu, de donde es oriunda su familia. El nombre de la comunidad Carriqueo lleva su apellido en honor a esta mujer que fue quien cuido y respetó con dedicación el territorio de acuerdo a sus hijos e hijas. En los relatos heredados, la familia Carriqueo cuenta muchas veces cómo era la vida alrededor de los arroyos, y también describe con mucho dolor los momentos en los que la vida cotidiana comenzó a cambiar como consecuencia de la contaminación de las aguas y la urbanización desmedida que se desarrolló alrededor. Actualmente en el territorio vive la tercera, cuarta y quinta generación de la familia. En medio de la urbanización creciente, sostienen una vida parcialmente rural.

Recuerdos de un paisaje único

5 - Foto. Susana Carriqueo a orillas del canal Gutiérrez

El territorio de la Comunidad se encuentra rodeado por dos cauces de agua: el arroyo Gutiérrez y un canal homónimo formado por el desvío de ese mismo arroyo.

6 - Imagen satelital. Una comunidad entre aguas

Al ingresar a la Lof se tiene la sensación de estar en presencia de un resguardo natural que contrasta con los avances de la urbanización de sus alrededores. Los álamos plantados por la abuela Adelaida continúan creciendo a la orilla del río y persisten sus grandes extensiones de pastizales. En las recorridas por el lugar sus integrantes rememoran los usos y formas que tenía el paisaje donde hoy viven. Cuentan que los animales poblaban las orillas de los arroyos. Había presencia continua de huillines (especie de mamífero carnívoro de la familia Mustelidae que habita ambientes acuáticos de Chile y Argentina) y de nutrias endémicas de la Patagonia que se encuentran en peligro de extinción. Asimismo, tal como rememoran desde la comunidad, los mimbres circundantes al arroyo eran utilizados para realizar objetos de cestería y con los juncos construían cortinas. Era habitual darse largos baños en el agua. Los colores de las hojas de los sorbus (o serbal de los cazadores, árbol del género de la familia de las rosáceas) que crecían a lo largo del arroyo conformaban un marco otoñal de gran belleza, tanto que pintores de la talla de José Evaristo Repossini solicitaban permiso para retratar dicho paisaje.

7 – Imagen. “Otoño”, Evaristo Repossini, óleo, 1959. Fuente: galeriapremier.com.ar.

8 – Foto. La Lof en otoño

“Las buenas palabras” heredadas

A través de las generaciones, las personas mapuche fueron transmitiendo consejos, normativas y protocolos acerca de cómo resguardar las vidas diversas que se encuentran en sus territorios; pero, sobre todo, transmitieron “buenas palabras” sobre la importancia de honrar, cada día, el vínculo de reciprocidad y afecto que siempre ha existido entre todos los seres que conviven en una misma morada. Les antepasades dejaron como un tesoro esas buenas palabras en la comunidad Carriqueo y es por eso que hoy hace propio ese compromiso construyendo sus normas y reglas de cuidado de la naturaleza y obligándose a cumplirlas. Por ejemplo, para la familia Carriqueo es muy importante mantener el arroyo limpio. Para ello los pañales de los niños nunca debían ser lavados en el agua, los peces se limpiaban lejos del arroyo y había ciertas reglas para entrar a bañarse al agua. Todos recuerdan cómo Ángela Carriqueo cuidaba el agua y el territorio, y a su vez cómo enseñó a sus hijos e hijas a hacerlo, a través de contadas, comportamientos y consejos. “El agua era impecable” cuenta Susana.

9 - Video. Añoranza de Susana Carriqueo respecto de la pureza anterior de las aguas del canal

Los consejos y conocimientos sobre el río

En la memoria de los integrantes de la comunidad las historias y anécdotas en torno a la pesca aparecen con distintos énfasis. Están aquellas en donde José Alberto se organizaba para ir con los hijos e hijas a pescar llevando consigo una especie de arpones y cambuchos que construía para ello.

10 - Video. Actividades de subsistencia y trabajo

Sacaban truchas grandes que usaban para su propio consumo pero las más de las veces para venderlas entre los vecinos y a los hoteles de la zona. Era tan abundante la pesca que completaban grandes tambores de 200 litros con los pescados. Cuentan también que de pequeños se despertaban a las cuatro de la mañana e iban con linternas o velones a orillas del arroyo a pescar antes de ir a la escuela.

11 - Video. Las huellas de la pesca familiar

A su vez, las personas de la zona les solicitaban permiso para poder acercarse a la orilla y pasar el día pescando. Ocasionalmente, les dejaban de regalo la pesca del día. La familia Carriqueo llegó a crear una laguna a partir del canal para sembrar alevinos (crías recién nacidas de peces).

La vida en el territorio

Tenían al menos tres huertas en el territorio, todas eran alimentadas por un sistema de riego construido por el padre de Susana, el cual partía desde el arroyo hasta las plantaciones. Las verduras eran consumidas por la familia si bien también salían a venderlas a los vecinos aledaños o a las ferias. Cuentan las mujeres de la comunidad que de pequeñas debían ir desde el arroyo hasta la huerta con baldes llenos de agua para que las verduras no se echasen a perder. También recuerdan que trasladaban leña desde un extremo del territorio arrojando los troncos aguas arriba y recibiéndolos en el lugar de acopio, donde eran atrapados con ganchos para extraerlos del agua. Cuando uno recorre el territorio todavía encuentra huellas de las actividades realizadas a lo largo de tres generaciones: la platea construida para lavar ropa a la vera del arroyo, los lugares a orillas del río donde se paraban a pescar, las curvas del cauce donde se bañaban, la toma de agua desde donde se abastecían las huertas.

La contaminación y la alteración de la vida cotidiana

12 - Video. La contaminación del arroyo Gutiérrez

Hace unos treinta años, la comunidad comenzó a notar problemas de salud en los niños y en los vecinos que vivían en las cercanías. Cuentan que los bebés padecieron problemas en la piel, gastroenteritis y diarrea. Susana recuerda que una vecina tuvo problemas estomacales y enfermó gravemente como consecuencia de haber bebido dicha agua. Cuando vincularon estos hechos con los signos de contaminación en el agua iniciaron una investigación. Fue una vecina quien les contó que las aguas estaban contaminadas porque el complejo de esquí lanzaba aguas servidas al arroyo Gutiérrez. La preocupación de la comunidad y vecinos fue tal que lograron analizar estas aguas. El estudio arrojó que el agua “no era apta para consumo humano”. A partir de la contaminación del agua la vida cotidiana de la comunidad Carriqueo se vio fuertemente alterada. Por ejemplo, se vieron en la obligación de trasladarse hasta una vertiente para conseguir agua para beber y dejaron de tomar baños en sus aguas porque les afectaba la piel. Según cuenta Susana, el agua ya no es transparente ni cristalina y las piedras del lecho del arroyo se cubrieron de una sustancia amarronada. La superficie presenta burbujas que indican la presencia de bacterias. Los peces también evidencian los efectos de la contaminación: al abrirlos se observan gusanos y manchas. En el año 2007 Erasmo Maldonado, esposo de Susana, presentó una denuncia mediática describiendo el estado en que queda el arroyo luego de la temporada turística invernal:

En el año 2016, la comunidad solicitó un nuevo análisis de la calidad de las aguas del arroyo Gutiérrez. Los informes de todos los análisis realizados históricamente fueron unánimes, la calidad del agua “no es apta para consumo humano” (ver Denuncias e Informes sobre la calidad del agua).

El despojo territorial

A los escenarios de contaminación de las aguas se le agregan los avances de privados que invaden el territorio de la Comunidad mediante alambrados y arreglos inmobiliarios de dudosa procedencia y la presión constante que realiza el Ejército argentino sobre su territorio.

13 - Imagen Satelital. El despojo territorial

Los privados han colocado en la vera del canal, donde la familia desarrollaba su vida, carteles de prohibido pasar, desparramando chatarra y alambrados.

14 - Foto. Carteles de prohibición de acceso dentro de la Lof Carriqueo que recuerdan el despojo

15- Foto. Chatarras que acopian los usurpadores de la Lof Carriqueo

16 - Foto. Leyenda: La Lof Carriqueo convertida en un basural por los usurpadores

17 - Video. Evidencia de los destrozos realizados por los usurpadores

Reflexiones finales: una comunidad en defensa de su territorio

La historia de la Lof Carriqueo narra el habitar de una familia mapuche en un territorio de belleza natural único. Generación tras generación han sabido cuidar y disfrutar su entorno y han transmitido dicho saber a las siguientes generaciones. Su memoria se encuentra plagada de anécdotas sobre las aguas que les rodean: juegos, subsistencia, trabajo, paisaje, cuidado y también accidentes trágicos. El canal y el arroyo Gutiérrez abrazan el territorio como conteniéndolo, cuidándolo. Sin embargo, dicho abrazo no ha alcanzado para proteger al territorio de los foráneos. La historia argentina de persecución a los Pueblos indígenas y despojo de sus territorios incluyó a la comunidad mapuche Carriqueo. Tanto el Ejército argentino como diversos privados han presionado a la Lof para apoderarse de su territorio a través de estafas, demandas y también hostilidad. Más allá de los incansables esfuerzos de la familia por obtener el reconocimiento oficial de su lugar en el mundo aún no lo han logrado. Por el contrario, sistemáticamente reciben órdenes de desalojo y la prohibición, a través de carteles pero también de la presencia de los usurpadores, de acceder al sector de su territorio donde se encuentra el canal Gutiérrez construido por el abuelo de Susana Carriqueo. Los cauces de las aguas que rodean la comunidad tampoco pudieron evitar el avance y las consecuencias del proceso de gentrificación. La belleza del paisaje de la ciudad de San Carlos de Bariloche y sus alrededores ha atraído capitales para el desarrollo de la industria turística: centros de esquí, hoteles, restaurantes y enorme cantidad de turistas. Desarrollo que no ha sido enmarcado por normativas que procuren evitar y controlar los efectos nocivos sobre las poblaciones y el medio ambiente. Así, la familia Carriqueo con mucho pesar y añoranza es testigo privilegiado no sólo del despojo sino del deterioro de su entorno. Las aguas se encuentran contaminadas, la fauna se aleja o extingue, la vegetación desaparece, las personas se enferman, el territorio se transformó en un lugar donde se acumulan desperdicios. A pesar de todo, el amor por su territorio y la fuerza por respetar las enseñanzas de sus mayores son inquebrantables. Con tenacidad firme la Lof Carriqueo no deja de reclamar a las autoridades y cuidar su territorio.

Cita

Carriqueo, Susana, Mariel Bleger, Florencia Yanello, Lorena Cardin, Marcela Tomas, Ana Ramos, Valentina Stella, y Grupo de Estudios sobre Memorias Alterizadas y Subordinadas (GEMAS). 2024. 'La Lof Carriqueo y su lucha en torno al territorio y al agua'. Despojos en las Américas. https://staging.dia.upenn.edu/es/content/CarriqueoS001/

Leyendo en Portugués

Narrativa 1850 - 2024

A Lof Carriqueo e sua luta na defesa do território e da água

  • Carriqueo, Susana

  • Bleger, Mariel

  • Yanello, Florencia

  • Cardin, Lorena

  • Tomas, Marcela

  • Ramos, Ana

  • Stella, Valentina

  • Grupo de Estudios sobre Memorias Alterizadas y Subordinadas (GEMAS)

Publicado: 2024

Susana Carriqueo no dique do arroio Gutiérrez

Susana Carriqueo no dique do arroio Gutiérrez

Resumo

A história da Lof Carriqueo

A comunidade mapuche Carriqueo está localizada a onze quilômetros da turística cidade de San Carlos de Bariloche, na Patagônia argentina. Rudecindo Rozas e Adelaida Vázquez, avós paternos de Susana Carriqueo, quem mora com sua família no território, chegaram do Chile aproximadamente no ano 1900. As histórias da família começaram nessa época e se estendem até a atualidade, e são o testemunho da vida ligada permanentemente aos cursos de água que rodeiam o território e que determinaram as tradições e os aprendizados durante a infância. Mas também apontam para as mudanças que a vida cotidiana foi experimentando a partir dos empreendimentos turísticos, da contaminação do rio e da urbanização crescente não planejada.

2 – Imagem de satélite. Zona da Lof Carriqueo

2 – Imagem de satélite. Zona da Lof Carriqueo

3 Vídeo. À beira do arroio Gutiérrez

A cidade de San Carlos de Bariloche é um dos pontos nevrálgicos do país em relação ao turismo. É conhecida internacionalmente por ter o maior centro de esqui da América Latina e pela beleza natural do lugar. Nos últimos trinta anos têm aumentado em igual medida o desenvolvimento turístico e o número de pessoas que decidiram morar nessa cidade patagônica. Isso gerou mudanças na infraestrutura e altos níveis de poluição e dano à flora, fauna e ao meio ambiente do lugar. Além disso, as históricas tensões entre grupos privados, o Exército argentino e as comunidades indígenas têm adquirido maior relevância nos últimos anos, deixando em situação de vulnerabilidade e exposição as reclamações das famílias - como a família Carriqueo - que há mais de três gerações mora em territórios que o Estado argentino ainda não reconheceu que lhes pertencem. O território da Lof, que abrange dois hectares e meio, não possui, até este momento, nenhum reconhecimento oficial, embora a comunidade tenha solicitado, formalmente, que se realizasse o levantamento territorial no âmbito da lei nacional n.° 26.160. A necessidade de que essa lei seja implementada tem origem na pressão que há anos vêm padecendo por diversos atores que ocuparam parte de seu território e que utilizam tal superfície como lixão. O território que é conhecido atualmente como Patagônia foi cenário de um genocídio efetuado pelos estados-nação argentino e chileno, quando estavam constituindo-se como tais. Nas últimas décadas do século XIX, o Exército argentino perseguiu, assassinou, sequestrou, encerrou e torturou milhares de indígenas que habitavam livremente nos seus territórios. As famílias e comunidades do povo mapuche que sobreviveram foram retirados de seus lugares de origem, foram conduzidas a campos de concentração ou deportadas como mão de obra barata para diversas cidades. Este processo ocorreu nos dois lados da Cordilheira dos Andes. Nas memórias destas famílias, a decisão de deslocar-se de seus lugares de origem para outros (como no caso dos membros da comunidade Carriqueo) responde a modos de supervivência e estratégias coletivas posteriores ao genocídio. Ao longo dos anos, outra das ferramentas de supervivência foi silenciar e esquecer seus costumes ou práticas ancestrais ou linguísticas. Mesmo assim, muitos dos conhecimentos foram sendo transmitidos de uma geração para a outra.

Em 1938 Rudecindo foi contratado por Vialidad Nacional para a construção de represas e diques desde Puerto Moreno Sur até Virgen de las Nieves. Essas construções ainda estão em uso e organizam o curso de água nessa parte da cidade.

4 Vídeo. Legenda: Lembranças do cuidado do dique

O casal teve filhos e filhas que, com o tempo, foram instalando-se nas vizinhanças. No lugar permaneceu seu filho José Alberto, que casou com a Ángela Carriqueo, que vinha escapando de uma fazenda na zona de Pichi Leufu, local de origem de sua família. O nome da comunidade Carriqueo é o sobrenome desta mulher que, com dedicação, cuidou e respeitou o território, segundo seus filhos e filhas. Nos relatos herdados, a família Carriqueo conta frequentemente como era a vida nas proximidades dos arroios, e descreve com muita dor os momentos em que a vida cotidiana começou a mudar como consequência da contaminação das águas e da urbanização desmedida que teve lugar nos arredores. Atualmente, a terceira, quarta e quinta gerações da família habitam no território. No contexto de urbanização crescente, os habitantes mantêm uma vida parcialmente rural.

Lembranças de uma paisagem única

5 - Foto. Susana Carriqueo à beira do canal Gutiérrez

5 - Foto. Susana Carriqueo à beira do canal Gutiérrez

O território da comunidade se encontra rodeado por dois cursos de água: o arroio Gutiérrez e um canal homônimo formado por um desvio do arroio.

6 – Imagem de satélite. Uma comunidade entre as águas

6 – Imagem de satélite. Uma comunidade entre as águas

Ao entrar na Lof, tem-se a sensação de estar na presença de uma área protegida, que contrasta com os avanços da urbanização dos arredores. Os álamos plantados pela avó Adelaida continuam crescendo no litoral do rio e as grandes extensões de pasto permanecem intatas. Ao percorrer o lugar, os integrantes da comunidade rememoram os usos e formas que a paisagem tinha no local onde eles moram hoje. Contam que os animais ficavam à beira dos arroios. Encontravam-se sempre lontras (espécie de mamífero carnívoro da família Mustelidae que habita ambientes aquáticos no Chile e na Argentina) e de nútrias endêmicas da Patagônia que estão em perigo de extinção. Segundo lembram os integrantes da comunidade, o vime que se encontrava nas proximidades do arroio era utilizado para realizar objetos de cestaria e com os juncos faziam-se cortinas. Era habitual tomar prolongados banhos na água. As cores das folhas das sorveiras (ou serbal de los cazadores, uma árvore do gênero da família das rosáceas) cresciam no litoral do arroio e constituíam um cenário outonal de grande beleza, tanto que pintores da dimensão de José Evaristo Repossini solicitaram licença para retratar essa paisagem.

7 – Imagem. “Outono”, Evaristo Repossini, óleo, 1959. Fonte: galeriapremier.com.ar.

7 – Imagem. “Outono”, Evaristo Repossini, óleo, 1959. Fonte: galeriapremier.com.ar.

8 – Foto. A Lof no outono

8 – Foto. A Lof no outono

“As boas palavras” herdadas

De geração em geração, as pessoas da comunidade mapuche foram transmitindo conselhos, normativas e protocolos acerca de como resguardar as vidas diversas que estão presentes nos seus territórios; mas, em particular, transmitiram “boas palavras” sobre a importância de honrar, cada dia, o vínculo de reciprocidade e afeto que sempre existiu entre todos os seres que convivem no mesmo espaço. Os/as antepassados/as deixaram na comunidade Carriqueo um tesouro: essas boas palavras. E por isso hoje assume esse compromisso construindo suas normas e regras de cuidado da natureza e obrigando-se a cumpri-las. Por exemplo, para a família Carriqueo é muito importante manter o arroio limpo. Para consegui-lo, as fraldas das crianças nunca deviam ser lavadas na água, Limpavam-se os peixes longe do arroio e existiam certas regras para tomar banho. Todos se lembram como a Ángela Carriqueo cuidava da água e do território, e como ensinou os filhos e filhas a fazê-lo, através de histórias, comportamentos e conselhos. “A água era impecável” conta a Susana.

9 - Vídeo. A saudade de Susana Carriqueo da antiga pureza das águas do canal

Os conselhos e o conhecimento sobre o rio

Na memória dos integrantes da comunidade, as histórias e anedotas ligadas à pesca aparecem com diferentes ênfases. Por exemplo, aquelas em que o José Alberto se organizava para ir pescar com os filhos e as filhas levando uma espécie de arpões e cestas que ele mesmo elaborava.

10 - Vídeo. Atividades de subsistência e trabalho

Pescavam trutas grandes que usavam para o consumo familiar, mas com frequência, para vendê-las aos vizinhos e aos hotéis das proximidades. Era tão abundante a pesca que completavam grandes barris de 200 litros de pescado. Contam também que, quando eram crianças, acordavam às quatro da manhã para ir ao rio, com lanternas ou tochas até a beira do arroio, para pescar antes de ir à escola.

11 - Vídeo. As marcas da pesca familiar

Naquela época, as pessoas que moravam por perto lhes pediam licença para chegar até a beira do rio e desfrutar de um dia de pesca. Às vezes, os visitantes lhes davam como presente o que tivessem pescado. A família Carriqueo chegou a criar uma lagoa a partir do canal para semear alevinos (peixes na fase de transição da larva para o juvenil).

A vida no território

Possuíam, pelo menos, três hortas no território, todas elas alimentadas por um sistema de rega construído pelo pai da Susana, partindo do arroio e chegando até as plantações. Os legumes eram consumidos pela família, mas também eram vendidos aos vizinhos ou nas feiras. As mulheres da comunidade contam que, quando eram crianças, tinham que ir do arroio até a horta com baldes cheios de água para que os legumes não murchassem. Elas se lembram também que carregavam a lenha desde um extremo do território, lançavam os toros águas acima para recebê-los depois no local de armazenagem, utilizando ganchos para retirá-los da água. Ao percorrer o território ainda é possível encontrar marcas das atividades realizadas por três gerações de habitantes: a base construída para lavar roupa à beira do arroio, os espaços no litoral onde pescavam, as curvas do curso de água onde tomavam banho, a tomada de água para a rega das hortas.

A contaminação e a alteração da vida cotidiana

12 - Vídeo. A contaminação do arroio Gutiérrez

Há uns trinta anos, a comunidade começou a registrar problemas de saúde nas crianças e nos adultos da vizinhança. Os bebês tinham problemas na pele, gastrenterite e diarreia. A Susana lembra que uma vizinha teve problemas estomacais e ficou gravemente doente como consequência de ter bebido essa água. Quando esses acontecimentos foram relacionados com os sinais de contaminação da água, foi iniciada uma pesquisa. Uma vizinha contou que as águas estavam contaminadas porque o complexo de esqui lançava águas servidas ao arroio Gutiérrez. A preocupação da comunidade e dos vizinhos fez com que solicitassem a análise da água. O estudo indicou que a água “não era apta para consumo humano”. A partir da contaminação da água a vida cotidiana da comunidade Carriqueo se alterou de maneira decisiva. Por exemplo, foi necessário se deslocar até uma vertente para conseguir água para beber e não continuaram tomando banho no arroio porque a água provocava doenças na pele. Segundo a Susana, a água já não é transparente nem cristalina e as pedras do leito do arroio se cobriram de uma substância de cor marrom. A superfície apresenta bolhas que indicam a presença de bactérias. Os peixes também evidenciam os efeitos da contaminação: ao abri-los encontram-se vermes e manchas. Em 2007, Erasmo Maldonado, esposo da Susana, fez uma denuncia mediática descrevendo o estado do arroio quando termina a temporada turística invernal.

Em 2016, a comunidade solicitou uma nova análise da qualidade das águas do arroio Gutiérrez. Os relatórios de todas as análises realizadas historicamente foram unânimes: a água “não é apta para consumo humano” (ver Denuncias e Informes sobre la calidad del agua).

O despojo territorial

Além da contaminação das águas, iniciativas privadas que invadem o território da comunidade instalam cercas e iniciam projetos imobiliários de procedência incerta, e o Exército argentino aplica pressão constante no território.

13 – Imagem de satélite. O despojo territorial

13 – Imagem de satélite. O despojo territorial

O setor privado colocou na beira do canal - onde a família desenvolvia sua vida - cartazes indicando que é proibido passar, deixando montes de sucata e instalando cercas de arame.

14 - Foto. Cartazes de proibição de acesso dentro da Lof Carriqueo, que evidenciam o despojo

14 - Foto. Cartazes de proibição de acesso dentro da Lof Carriqueo, que evidenciam o despojo

15- Foto. Sucata acumulada pelos usurpadores da Lof Carriqueo

15- Foto. Sucata acumulada pelos usurpadores da Lof Carriqueo

16 - Foto. Legenda: A Lof Carriqueo transformada em lixão pelos usurpadores

16 - Foto. Legenda: A Lof Carriqueo transformada em lixão pelos usurpadores

17 - Vídeo. Evidência do dano efetuado pelos usurpadores

Reflexões finais: uma comunidade na defesa de seu território

A história da Lof Carriqueo é o relato da forma de viver de uma família mapuche, em um território de incomparável beleza natural. Cada geração soube cuidar e desfrutar do ambiente e transmitiu esse saber às seguintes gerações. Sua memória contém inúmeras histórias sobre as águas circundantes: jogos, subsistência, trabalho, paisagem, cuidado e também acidentes trágicos. O canal e o arroio Gutiérrez abraçam o território, como forma de contenção e de cuidado. Mas esse abraço não serviu para proteger o território das pessoas que vêm de fora. A história argentina de perseguição dos povos indígenas e de despojo de seus territórios incluiu a comunidade mapuche Carriqueo. O Exército argentino e diversas organizações privadas têm pressionado a Lof para apoderar-se de seu território através de estafas, demandas e hostilidade. A pesar dos incansáveis esforços da família dirigidos a obter o reconhecimento oficial de seu lugar no mundo, ainda não o conseguiram. Pelo contrário, sistematicamente recebem ordens de despejo e a proibição, mediante a colocação de cartazes e da presença dos usurpadores, de ter acesso ao setor de seu território onde se encontra o canal Gutiérrez, construído pelo avô de Susana Carriqueo. Os cursos de água que rodeiam a comunidade tampouco conseguiram evitar o avanço e as consequências do processo de gentrificação. A beleza da paisagem da cidade de San Carlos de Bariloche e seus arredores tem atraído capitais para o desenvolvimento da indústria do turismo: centros de esqui, hotéis, restaurantes e enorme quantidade de turistas. Esse desenvolvimento não tem sido regulado por normativas dirigidas a evitar e controlar os efeitos nocivos sobre as populações e o meio ambiente. Assim, a família Carriqueo, com muito pesar e saudade, é testemunha privilegiada não apenas do despojo, mas da deterioração do ambiente. As águas estão contaminadas, a fauna se afasta ou se extingue, a vegetação desaparece, as pessoas adoecem, o território tem se transformado em um lugar de acumulação de desperdícios. Apesar disso, o amor por seu território e a força por respeitar os ensinamentos de seus antecessores são inquebrantáveis. Com tenacidade firme, a Lof Carriqueo não deixa de reclamar às autoridades e de cuidar seu território.

Cita

Carriqueo, Susana, Mariel Bleger, Florencia Yanello, Lorena Cardin, Marcela Tomas, Ana Ramos, Valentina Stella, y Grupo de Estudios sobre Memorias Alterizadas y Subordinadas (GEMAS). 2024. 'A Lof Carriqueo e sua luta na defesa do território e da água'. Despojos en las Américas. https://staging.dia.upenn.edu/pt/content/CarriqueoS001/

Artículos Relacionados

La frontera de la República Argentina al norte y al este del territorio de la Pampa en 1869

La frontera de la República Argentina al norte y al este del territorio de la Pampa en 1869

Comentario del Mapa 1869
Kowkülen [Ser líquido]

Kowkülen [Ser líquido]

Obra de Arte

Despojos en las Américas

Un Proyecto de

University of Pennsylvania

Copyright 2024

Con el apoyo de

Mellon Foundation

Diseño y Desarrollo del Sitio

Element 84

Créditos Artísticos

Susana Carriqueo en el dique del arroyo Gutiérrez

Páginas del Sitio

  • Inicio
  • Explorar
  • Autores
  • Sobre
  • Arte
  • Cuerpos
  • Planes de Estudio
  • Herencia Cultural
  • Mapas
  • Territorios