Resumen
Esta pieza se despliega como un lamento de performance, donde fragmentos de agotamiento y fractura se acumulan como montones de ropa y animales muertos. Un párpado pesado, uñas rotas y manos descuidadas evocan la vulnerabilidad del cuerpo llevado al límite atorado entre el sacrificio, la derrota y el engaño. La siesta ralentiza el tiempo, la respiración se vuelve áspera y el escenario se transforma en un espacio de fragilidad más que de triunfo. Sin embargo, en la noche aparece otra presencia: indecorosa, descarada, casi Butoh en su espanto, pero viva, viva y coleando, cotorreando contra la desesperanza. Una performance de supervivencia en la derrota, la obra sitúa al cuerpo como herido y a la vez resistente, trazando una línea entre el lamento, la ruptura y la persistencia.
Animales muertos, ropa amontonada. El párpado derecho me pesa, pesado, acalambrado. No puedo ver lo que debo ver. La siesta me pone lenta, la respiración rasposa, reposa, descuido. Las manos descuidadas. Las uñas rotas. Lamento de performance, una derrota, una mentira, un sacrificio, una pierna rota. La noche es otra cosa. Una amiga indecorosa. Descarada. Casi en Butoh por el espanto pero vivita, vivita y coleando. Cotorreando.
Citas
Torres Kosiba, Sofia. 'La noche, la lora y los muertos'. Despojos en las Américas. https://staging.dia.upenn.edu/es/art/AARG023/

