Resumen
En la encrucijada entre patrimonio cultural y territorio, Una Cosha del Futuro imagina una figura Indígena que se tambalea por la “ciudad de los Furiosos,” llegando desde el año 2084 (o 5592 en el calendario andino). Cargada de memoria ancestral, mundos destruidos y las cicatrices del desplazamiento, la Cosha encarna la persistencia del patrimonio Indígena en territorios fracturados. Al preguntar si los argentinos del presente temen la supervivencia de los indios en el futuro, la performance convierte al cuerpo en un vehículo de continuidad y retorno. A través del canto y la danza, la Cosha hace resonar vestigios de futuros vislumbrados pero reprimidos, detonando el presente para recuperar el pasado. Evocando la frase, “De la tierra somos y a la tierra volveremos,” la obra insiste en la inevitabilidad del resurgimiento, escenificando un cruce temporal que desestabiliza los imaginarios dominantes y reivindica la presencia Indígena a lo largo del tiempo y el espacio.
Una Cosha del futuro, se bambalea por la ciudad de los Furiosos. Viene del año 2084 o 5592 año Andino. Tiene carga de mundos destruidos, maletas mal armadas de desalojos permanentes y un ramo de flores marchitas de celebraciones mal pagas. ¿El mundo los ha olvidado?, ¿Los Argentinos del presente tienen miedo que haya indios en el FuTuro?. “De tieRrA somos y a la TiErRa VolVereMos”. Hay una india Cosha, cari sucia, cantando vestigios de futuros que todos deslumbramos, bailando los pasos arrinconados de represiones. Hay Coshas en el futuro, detonando presentes, para recuperar los pasados. El retorno es inevitable.
Citas
Masi Mamani. 'Jujeñazo Vol. 2084 con la "Vendedora de cultura"'. Despojos en las Américas. https://staging.dia.upenn.edu/es/art/AARG021/

